"A donde vaya, lo van a repudiar"

Local 25/01/2017 Por Faustino Rizzi
La mamá de Leonardo Salvitti involucra en el crimen de su hijo al ahora detenido por la muerte del perrito Chocolate. Y asegura que si bien la Justicia no lo condenó por ese otro caso, "pagará con el desprecio de la gente".
Mabel Casarella
Mabel Casarella, mamá de Leonardo Salvitti, asesinado en 2005. - (Foto: Faustino Rizzi)

La revelación de El Periódico sobre un crimen ocurrido en 2005 en el que estuvo involucrado Germán Gómez, el hombre que hoy permanece detenido como presunto autor del ataque que causó la muerte al perrito Chocolate, sigue teniendo derivaciones en la familia de la víctima de aquel hecho ocurrido hace más de 10 años en Frontera.

Si bien Gómez fue detenido por el crimen del sanfrancisqueño Leonardo Salvitti, en octubre de 2005, días después fue liberado y luego no fue involucrado en la causa que llegó al juicio en Rafaela. Sin embargo, la familia de la víctima insiste en que fue responsable como “partícipe necesario y por abandono de persona”, ya que entienden que actuó en complicidad con Alberto “Pitu” Saavedra, quien finalmente fue condenado por el caso.

Al momento de su crimen, Salvitti tenía 22 años, una hija de 5 meses (llamada Abril) y otra hija en gestación, con otra mujer. Mabel Casarella, mamá de Leonardo, dialogó nuevamente con este medio y reiteró que intentó varias veces que la Justicia incluya a Gómez también como responsable del asesinato.

A pesar de que no fue involucrado en la investigación judicial, usted sostiene que Gómez es culpable.

A mí siempre me dijeron que eran dos que estaban ese día del hecho. Es más, sospecho que había más gente, porque después me llegaron comentarios de cómo realmente fueron los hechos, por gente que se acercó a hablar con el papá. Yo fui a Rafaela y pedí hablar con el fiscal. Y toda esa gente que sabía cómo pasaron las cosas, yo calculo que estuvieron presentes, había quien tenía una grabación cuando llamaron desde la cárcel, pero borraron todo.

¿Qué habló con el fiscal?

Le llevé varios nombres para que los citaran a declarar, no sé si los llamaron. El hecho ocurrió a las 3 de la mañana y el fallecimiento de mi hijo consta a las 8. En esas horas resolvieron qué es lo que iban a hacer, lo bañaron, lo cambiaron y lo dejaron frente a esa casa. Ellos lo querían hacer pasar como que él ya había ido herido a la casa. Él pedía por favor que lo llevaran al hospital, que no lo dejaran morir, que por lo menos llamen a su padre para que lo llevara, cosa que no hicieron. Y cuando vieron que empeoraba más, llamaron a un remis y cuando este llega a la casa lo sacan entre dos, el remisero al verlo en el estado que estaba se fue.

¿Y por qué cree entonces que Gómez no estuvo en la causa?

No sé, la verdad que no lo sé. Uno se hizo responsable y quedó todo ahí, al otro lo dejaron.

¿Qué sintió al enterarse que fue detenido por el caso Chocolate?

Yo lo había visto muchas veces, cuando vi la foto por el caso de Chocolate me sorprendió y dije “a este tipo yo lo conozco, viene siempre acá”, y salí afuera a llorar. A los diez minutos me empezaron a llegar mensajes de gente que sabía que era él, el mismo Gómez que estaba involucrado en el caso de mi hijo. Hasta tuvo la caradurez de ir a bailar con una comparsa a Villa Concepción del Tío, donde sabe que yo vivo.

¿Por qué desistió de pedir a la Justicia que lo investiguen?

Siempre supe que los responsables eran por lo menos dos. Tenía el mismo sueño, en distintos lugares, pero en realidad era el mismo sueño donde mi hijo me abrazaba y me decía “vieja yo te amo mucho, te extraño” y me decía “ya esta vieja, ya fue”. Porque yo tenía esa desesperación de lograr que lo imputaran también. Para mí, él me quería decir que tenía que quedarme tranquila. Y en un momento dije “ya está”, y nunca más soñé con mi hijo. En Rafaela jamás me citaron para decirme cómo iba la causa, así que yo me enteré tiempo después de la condena, por gente que me comentó.

¿Qué es lo que busca ahora?

Que se sepa. Que la sociedad lo repudie, más allá de lo que pasó con Chocolate. Me motiva salir a contar la historia por mi hija y las nenas de él. MI hija y una de sus nenas todavía duermen con la foto de él bajo la almohada, las veo llorar. Ahora con esto no sabemos cómo van a reaccionar, y cuando se reintegre la psicóloga de una de ellas trataremos de ver cómo se lo decimos. Yo también estuve en tratamiento psicológico, y la idea es que busquemos la forma de decírselo, como forma de cerrar otro circulo más.

Aunque sería muy difícil que se vuelva a investigar.

No, pero sabemos que la gente, a donde él vaya, lo va a repudiar. Por lo menos va a pagar con el desprecio de la gente.

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