Agroquímicos: el mapa del cáncer reactiva ordenanza

Local 20/06/2014
Preocupa la incidencia de agrotóxicos

Por Nicolás Albera

El informe sobre Cáncer en la Provincia de Córdoba 2004-2009 reveló días atrás que en el este cordobés, en la llamada “pampa gringa”, la tasa de mortalidad por cáncer es significativamente más alta que en el resto de Córdoba. Mientras en la ciudad capital mueren a causa del cáncer 134,8 personas cada 100 mil habitantes al año, en el departamento San Justo, por ejemplo, el número de muertes se eleva a 216.

La investigación fue elaborada por el Registro Provincial de Tumores y, en el caso de la mortalidad, por la Dirección General de Estadística y Censos de la Provincia. En nuestra ciudad fue utilizada por el bloque de Mejor San Francisco para sacar a la luz otra vez un proyecto de su autoría que pretende ampliar la zona de resguardo ambiental para que en algunos barrios nuevos no se fumigue en los campos aledaños. Esta iniciativa había sido presentada el año pasado, pero fue archivada a fines de año.

La ciudad cuenta con una ordenanza que data del año 2006 donde se establece una zona de resguardo de 500 metros en la cual se prohíbe la fumigación con agroquímicos. Pero con el crecimiento de la zona urbana el plano de aplicación quedó desactualizado.

“El plano es sólo una foto de un determinado momento”, afirman desde sectores ambientalistas. Sin embargo, desde la Sociedad Rural manifestaron (al ser consultados el año pasado por este medio) que “correr los límites sería perjudicial” y que podrían recurrir a la Justicia.

Para Damián Bernarte, concejal opositor que fundamentó el proyecto, “la creación de nuevos barrios diseminados sobre todo en el sector norte de la ciudad, generó una situación de desprotección para los vecinos que allí viven”.

Desde el oficialismo se mostraron cautos: “Hay que seguir trabajando para proteger la salud de los vecinos y llegar a una solución que satisfaga a todos”, indicó el edil justicialista Marcelo Moreno.


Cáncer de pulmón, el más frecuente

Del informe se desprende que, en tres de los cuatro departamentos con mayor tasa de mortalidad, entre ellos San Justo, el cáncer de pulmón es el más frecuente entre los varones; a diferencia de lo que ocurre en el promedio provincial (con mayor incidencia del de próstata), donde también tiene alta incidencia en el sexo femenino.

Los profesionales de la salud coinciden en que contar con estos datos es muy importante para poder analizar si hay factores ambientales o de estilo de vida que puedan estar teniendo un impacto.

Medardo Ávila Vázquez, integrante de la Red de Médicos de Pueblos Fumigados (constituida por docentes de Medicina de la UNC y la Universidad Nacional de Rosario), consideró que “los departamentos que tienen la mayor mortalidad por cáncer coinciden con las zonas de más exposición a agroquímicos”.

“En poblaciones expuestas se ve mucho cáncer de pulmón, incluso entre no fumadores, y una hipótesis se vincula a la importancia de la vía aérea en la inhalación y asimilación de los tóxicos”, consideró.

El Periódico consultó a la doctora Carina Bonini, a cargo del Servicio de Oncología Clínica del Hospital Iturraspe, quien manifestó que San Francisco coincide con lo que se observa estadísticamente a nivel mundial: “Prevalecen casos de cáncer de pulmón, mamas, colon; si se toma una estadística de Estados Unidos o Europa se notará también que son los cáncer que más prevalecen”.

Con respecto a los agroquímicos, la médica sostuvo que no hay nada comprobado que demuestre una relación con los casos de cáncer de pulmón: “En la mayoría se trata de personas fumadoras, en los no fumadores se da en menor medida aunque hay que destacar que los fumadores pasivos también corren sus riesgos”, aclaró Bonini.


“Algo está pasando”

El decano de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), Gustavo Irico, informó que van a investigar los datos que surgen del informe provincial del cáncer. “El estudio brinda sólo datos estadísticos y cifras, pero aún no hay ninguna evaluación de las causas”.

“Los datos por ahora sólo muestran que algo está pasando, y, por lo tanto, ahora hay que investigar por qué”, indicó.

 

Apuntes

-En 2006, al momento de dictarse la ordenanza el ejido urbano era muy chico. Al ampliarse en 2009, el municipio puede legislar en nuevos barrios que deberían encuadrarse dentro de la zona de protección ambiental.

-Con la ordenanza que prohíbe la fumigación, muchos campos dejaron de ser productivos y pasaron a ser loteos.

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