El otro equipo esencial contra el Covid: kinesiólogos, claves en la contención y asistencia

Local 17/07/2021 Por Oscar Romero
Esta especialidad tiene un rol activo junto al de médicos y enfermeras durante la internación por Covid-19, la recuperación y el alta hospitalaria del paciente. La kinesiología también tuvo que adaptarse y recurrir a la empatía para sobrellevar la pandemia.
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Parte del equipo de kinesiólogos del Hospital.

“La importancia de la kinesiología a la hora de tratar pacientes Covid positivos es el acompañamiento desde el día cero, tanto sea en el momento en que tiene un déficit respiratorio, en la contención, en enseñarle a volver a respirar, calmarlo y hacer mucha fuerza para evitar que una mala evolución del virus lo lleve a una intubación”, explica Analía Griotti (47), jefa del servicio de kinesiología y fisioterapia del Hospital Iturraspe, con más de 25 años de trayectoria en el nosocomio.

Esta especialidad tiene un rol activo en la batalla contra el coronavirus, aunque su trabajo parezca silencioso. Se trata de 11 profesionales que trabajan en todas las áreas del Hospital: pediatría, neonatología, traumatología, clínica médica y quirúrgica, en el Hogar de ancianos, pero fundamentalmente durante el último año y medio en las áreas Covid 1, 2 y en la Unidad de terapia Intensiva (UTI).

“Por lo general -aclara Griotti- se asocia a la kinesiología con lo traumatológico, pero en realidad es una especialidad muy amplia, por ejemplo, venimos trabajando fuertemente con pacientes Covid en lo que es la parte de respiratoria; tenemos profesionales que están capacitados específicamente y pueden tratar con pacientes según la evolución de su enfermedad”.

Es decir, asisten a pacientes intubados a un respirador o que necesiten alto flujo de oxígeno, o algún otro método de oxigenación no invasivo para la persona que transita la enfermedad.

- ¿Cuál es del trabajo de los kinesiólogos en esta pandemia? Se dice que hay casos en que debieron volver a enseñarle al paciente a respirar: ¿es tan dramático?

Sí, porque por lo general cuando ingresa un paciente de una gravedad media, la persona llega con una sensación de falta de aire y mucho nerviosismo. Entonces, aparte de la oxígenoterapia, se aplican diferentes técnicas manuales para ayudar a la persona a respirar. Todo se hace con mucha paciencia, porque esto le genera muchos nervios y angustia, más allá de que todos ahora ya saben de qué se trata la enfermedad o qué puede pasar. Se busca darle una contención y no solamente en la parte respiratoria, sino también en lo emotivo, es muy importante que el paciente esté calmo y se sienta contenido y vea que lo que uno le hace, sirve.

- ¿Qué maniobras aplican sobre los pacientes Covid positivos?

Hay maniobras que se llaman de expansión pulmonar, se trata de apoyar las manos en el paciente y comprimir el tórax mientras la persona hace inhalaciones y exhalaciones prolongadas, eso en general. Pero cada paciente es único y cada uno tiene una necesidad distinta. Se controla la frecuencia respiratoria, la saturación, y algunos ejercicios de movilidad que no siempre se pueden realizar por el agotamiento que genera la misma enfermedad. A veces hasta el sentarse cansa al paciente con Covid y, por otro lado, aquellos que pasan tanto tiempo con un respirador quedan con tal debilidad que no pueden ni siquiera abrir una mano. Entonces hay que volver a enseñarles todo eso porque son pacientes complejizados. Hay que acompañar ese proceso de readaptación. Nuestro criterio es que, donde uno tiene que hacer mucha fuerza para evitar una mala evolución en el área de Covid 2 y tratar que no llegue a Covid 1 o UTI.

Cada paciente, una historia

Adriana Scienza (58) y Laura Breuza (42) son dos licenciadas en kinesiología y fisioterapia del Hospital, la primera con 32 años de profesión, la segunda se sumó hace poco al equipo de especialistas.

Ambas coinciden en que el abordaje de los pacientes Covid-19 es un gran desafío y un aprendizaje continuo, sobre todo por la constante evolución de la enfermedad. Y destacan que su rol como profesionales “es estar al lado del paciente para transmitirle tranquilidad además de la técnica; también mucho amor, empatía y contención”.

Para las kinesiólogas, “cada paciente es una historia con el cual tienen que implementar distintas herramientas para darle ánimo, porque la mayoría que ingresa al hospital asocia el Covid con la muerte y el miedo, los carcome y muchas veces, desde nuestro punto de vista, provoca involuciones”, expresan.

“A veces el miedo los paraliza, te da la sensación de que el virus se alimenta de esa parte emocional y hace estragos”, agrega Adriana.

El vínculo

Laura explica que parte del trabajo del kinesiólogo no solo consiste en aplicar la técnica para mejorar la respiración de la persona, “sino que también hacemos mucho de psicología y el contacto físico, desde la movilización precoz, es lo que genera el mayor vínculo entre el paciente y nosotras”.

Y agrega, “en muchos casos el paciente está muy solo, necesita la contención, te busca, te agarra de las manos, te reconocen la voz y se aferran a lo poco que tiene que es la fisonomía, las miradas o nuestras voces”. 

Es por ello, que para el equipo cada vez que fallece un paciente por Covid significa también una pérdida: “Imaginate que pasamos atendiendo a un paciente por 15, 20 o 30 días y parece que mejora pero no. Es difícil, el equipo tiene asistencia psicológica, vos querés dividir lo profesional de lo humano, pero es imposible, a veces te lo llevas a cuestas”, admite Scienza.

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Las profesionales destacan también a los pacientes que se autosuperan concentrándose en ideas fijas como la fe, sus familias y su futuro y admiten que “lo más lindo es cuando le sacas la cánula y le decís ‘a ver, hablá’. Y te dicen, ‘hola’, eso es lo que lo que salva todo el esfuerzo y las pérdidas que hemos tenido”, revelan.

Por último, ambas kinesiólogas hicieron un pedido especial para la comunidad y es que todos los que aún no lo han hecho, se vacunen. “Desde que comenzaron las campañas, la gente mayor de 60 años ya no llega al hospital, las personas que están internadas, en su mayoría, son gente joven que no están vacunadas. Yo diría ‘vacunate’, que lo hagan por los que se fueron y no tuvieron esa posibilidad”, cerraron.

Un mejor equipo de personas

Consultada sobre cómo sobrelleva el equipo todo lo que ha transitado –y lo que resta- de la pandemia, la jefa del servicio reconoce: “Hoy te puedo decir que no soy la misma persona que hace un año atrás, no soy la misma profesional, creo que soy mejor persona. Ceo que todos nos convertimos en mejores personas, en más empáticos. Se valoran otras cosas, nos dimos cuenta que las individualidades no sirven, nos unimos como grupo y trabajamos todos juntos”.

Analía Griotti, Adriana Scienza, Marcelo Tessio, Gonzalo Vignolo, Nicolás Cravero, Eugenia Martelli, Lucia
Bianco, Jesica Jara, Laura Breuza, Ana Bianciotti y Belén Gambino, conforman el equipo de profesionales.

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