Elmo Filippa, una vida entre las melodías de la trompeta y los motores

Motor 20/06/2021 Por Manuel Villarreal
Trompetista y chasista de competición. Elmo supo cultivar sus pasiones por la música y las carreras por más de 40 años. Sus chasis llegaron a todos los puntos del país y, ya retirado, asegura que hoy son una terapia para su vida.
Elmo Filippa
Elmo Filippa (71) es un chasista de competición destacado en el ámbito del motociclismo.

Elmo Filippa (71) es un chasista de competición destacado en el ámbito del motociclismo. Radicado en San Francisco desde los 20 años, el oriundo de Freyre es un apasionado de los fierros y tiene una trayectoria de más de cuatro décadas. Además es trompetista -y saxofonista- con un largo recorrido en ese rubro. Ya retirado, aunque no del todo, hoy disfruta de sus pasiones como hobby después de largos años entre melodías instrumentales y las otras más rusticas, la de los motores.

Son más de 400 chasis los que Elmo fabricó para todos los rincones de la Argentina. Los lleva anotados a todos -uno por uno y con fecha de entrega- en dos cuadernos que guarda, casi bajo llave, en su taller o “santuario” ubicado en el corazón de barrio Roca de San Francisco, el cual está minado de reliquias que volverían loco a más de un fanático de las motos, tanto antiguas como de competición. Las paredes están repletas de imágenes de pilotos que confiaron en su trabajo y terminaron festejando victorias, de las cuales Elmo ya perdió la cuenta y que prefiere no nombrar por miedo y la modestia a olvidarse de alguien, ya que a esas amistades que forjó las recuerda con cariño.

Un chasis para Ternengo

“Un día apareció un tipo en el taller preguntando por mí, si era pariente de Delgado. Le dije que sí, le pregunté quién era y me contestó: yo soy Jorge Ternengo. Vos sabés lo que era que ese tipo venga a tu taller. Le hice un chasis. Hasta no hace mucho tenía un chasis de él de Zanella reformado, lo tiré. Lo que sería ahora”, bromeó.

Filippa es cuñado de Carlos Delgado -también oriundo de Freyre- y junto a él nueve veces campeón argentino de motociclismo. Sus inicios fueron junto a él y a Miguel Tosticarelli, nada más y nada menos. Asegura que comenzó “sin saber nada”, como él describe, y se hizo a base de trabajo, de probar, sacar, romper, desarmar y volver armar durante horas en el taller no conformándose casi nunca hasta alcanzar la perfección.

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“No lo puedo dejar”

Más allá de arrancar “de abajo”, Elmo contó que siempre fue un apasionado de los fierros, pero no de las marcas. Recuerda con nostalgia las épocas donde los Gálvez hacían bramar sus Ford cuando se corría el mítico Turismo Carretera que llegaba hasta las rutas de la región.

Los frenos de Fontana

Es sabido que Norberto Fontana utilizó motores de Miguel Tosticarelli cuando competía en Karting, Filippa recordó con orgullo haber trabajado para él. “Me llamó el flaco (Tosticarelli) me dijo que iba a venir Fontana que quería ver los frenos, así que le hice los frenos a Fontana”, comentó.

“Mi cuñado, Carlos Delgado, empezó a correr y ahí empezamos a traficar con los chasis, hicimos uno para una 200, hacíamos otro y otro más hasta que encontramos el que anduvo. Con nosotros estaba Miguel Tosticarelli, así que empezamos también con él. Ahí empezó todo”, explicó y bromeó: “No sabía nada, lo único que sabía era que las motos tenían dos ruedas”.

Y agregó: “Me llamaron para hacer chasis de todas partes de Argentina, de Misiones, Jujuy, Santiago del Estero, La Rioja. El miércoles me llamaron, un tipo que me dijo que su tío y su padre corrió siempre con chasis Filippa, ahora quiere uno para él. Es la segunda generación”.

“Había chasis que los terminaba tarde, a la noche, y al otro día lo volvía a desarmar todo para construirlo de nuevo. Había algo que no me gustaba, estaba casi listo y lo desarmaba todo. Ahí está el aprendizaje”, recordó.

Filippa conjuga la pasión por las motos con la música y las toma como “sus terapias” para gambetear sus problemas de salud y la ausencia de las carreras del CAM, hoy frenadas por la pandemia y a las cuales confiesa que muchas veces “se escapa” los fines de semana. “En realidad soy trompetista, pero siempre me gustaron los fierros. Me crié en el taller de autos, de mecánica y hoy no puedo dejarlo, tengo casi 72 años”.

“Con la música estuve desde siempre, tenía 12 o 13 años y empecé a tocar la trompeta en el campo, sin que nadie me enseñara hasta que viene a San Francisco. Estuve en el Jazz Arias, en la Banda Municipal; toco y me olvido del mundo, es una buena terapia. Vivo adentro del taller y soy feliz; es una pasión, al igual que la música”, señaló.

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Los chasis de Filippa son muy reconocidos en el Certamen Argentino de Motociclismo (CAM) y fueron utilizados por pilotos destacados como Néstor Amoroso, Omar Airasca, Gabriel Giavitto, Miguel y José Bolatti, Jorge Bogliero, Mattei, Pairetti, Hugo Mo, Fabián Martina, Sebastián Porto, Carlos Delgado, Lucio Macagno, entre otros.

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