Se recibió de ingeniera ambiental y busca generar conciencia en la separación de residuos

Local 31/05/2021
Valentina Novena se graduó recientemente en la Universidad Nacional de Córdoba. Busca trabajar también en la creación de puntos de compostaje.
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Valentina, flamante Ingeniera ambiental.

El pasado 19 de mayo, Valentina Novena (24) se recibió como ingeniera Ambiental en la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN) de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), convirtiéndose en una de las pocas profesionales de nuestra ciudad que ostenta este título. Y es por ello que pretende utilizar sus conocimientos adquiridos en beneficios para San Francisco en relación al medioambiente.

“Es una carrera nueva, muy importante pero que no está muy difundida, incluso al momento de elegir qué estudiar, para mí lo mío era la medicina y buscando, después de un test vocacional encontré la Ingeniería Ambiental. Es una carrera hermosa, bastante larga, con muchas horas de estudio, pero que te abre la cabeza en muchos aspectos”, reconoció Novena a El Periódico.

Tras finalizar sus estudios secundarios en la escuela Normal Superior ‘Nicolás Avellaneda’, Valentina comenzó su carrera universitaria en 2015 y la finalizó seis años después, tras la presentación de una práctica supervisada el pasado 19 de mayo.

En renovación

Cuando comenzó la carrera, Valentina formaba parte de la segunda promoción en Ingeniería Ambiental y pese a que en su familia como en su grupo de amigos, “nadie entendía de qué se trataba”, todos la apoyaron para que continuara con sus estudios.

“Es una carrera que está en constante renovación -expresó-. Lo que más me gustó y me gustaría poder trabajar en un posible cambio es en todo lo que refiere a residuos. Se analiza mucho durante toda la carrera, ya sean residuos domiciliarios, de empresas e industrias y lo que pasa es que en Córdoba no hay mucha legislación, no hay un control, entonces, muchas veces tanto el sector público como privado ven como un gasto el ocuparse de los residuos que generan, cuando es una inversión porque se abaratan costos, se reutilizan materiales y además el trasfondo más importante es que se está cuidando el ambiente y a la sociedad”.

San Francisco en análisis

Novena reveló que en una de las materias que estudió, precisamente Ingeniería Ambiental I, se analiza la temática de residuos sólidos urbanos y “justamente se nombraba a San Francisco como una de las ciudades donde la situación era bastante grave porque la ciudad está creciendo y de la mano crece la generación de residuos. Al no haber personas que gestionen los residuos se está ocasionando problemas muy graves, las napas freáticas y el aire se contaminan, el suelo se contamina, las personas en las cercanías sufren los efectos y surgen importantes vectores de enfermedades: dengue, ratas, entre otras cosas”, reveló Novena.

Y agregó: “Pero creo que es imprescindible trabajar y concientizar desde la escuela, con los más chicos, en una separación y recolección diferenciada de residuos, tiene que ser un hábito más que uno tiene que tomar en su casa. Todo empieza desde los ciudadanos, si cada uno pusiera su granito en hacer un reciclado o una simple separación de residuos, o proponer puntos de compostajes se disminuiría muchos de los residuos que se producen”.

- ¿A qué te referías con puntos de compostaje?

La gente tiene la idea equivocada de que hacer un pozo en su casa para tirar la basura orgánica va a producir mal olor, o que no lo van a mantener, entonces pensé en que se podrían implementar puntos de compostaje por barrios.

- ¿Cómo sería eso?

En un barrio se asigna un sector para llevar los residuos orgánicos como la cáscara del huevo, de la papa, lo que sobró de la salsa, etc. Se asigna a una persona que debería realizar tareas mínimas como controlar que las capas se formen correctamente y luego mezclar. En un momento esa tierra se puede utilizar como abono que se puede vender o, si se quiere repartir entre los vecinos que colaboraron con ese punto. O se le puede dar algún beneficio a los que lleven sus residuos, como por ejemplo, entradas al cine.

Situación en el sector privado

Como recién egresada, Novena quería conocer la realidad en distintas empresas e industrias de San Francisco, comenzó a llevar su currículum y se encontró con que ninguna firma del sector privado contaba con un área de ambiente: “Ya con escuchar el título de mi carrera cambiaban la cara y se resguardaban, algunos ni siquiera sabían que existía la Ingeniería Ambiental. Lo que pasa es que falta apoyo del Estado, legislación y controles. Entonces no hay una preocupación con lo que pasa con los residuos de la producción ni nada”, acotó.

La carrera

Según explica el portal de la Facultad de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales (FCEFyN), donde estudió, “el Ingeniero Ambiental proyecta, dirige y supervisa la construcción y mantenimiento de obras destinadas a evitar la contaminación ambiental producida por efluentes originados por las industrias y sus servicios derivados. Desarrolla obras de aprovechamiento de los recursos naturales, obras de regulación, captación y abastecimiento de agua. Investiga y desarrolla procesos tecnológicos para la recuperación y reciclaje de residuos urbanos, industriales, mineros y agropecuarios para su integración al medio ambiente. Realiza estudios y asesora acerca de la polución y contaminación del agua, del suelo y del aire, y explotación, manejo y recuperación de recursos naturales. Reconoce, interpreta y diagnostica impactos ambientales”.

¿Qué es el compostaje?

El compostaje es un proceso de transformación natural de los residuos orgánicos (restos de comida que tiramos habitualmente a la basura)  para obtener compost, un abono natural que sirve para aportar nutrientes a la tierra.

El compostaje es la técnica de observar a la naturaleza en el proceso de la descomposición, que se produce cuando las plantas y restos orgánicos de los animales muertos se acumulan en el suelo y se descomponen gracias a los insectos y microorganismo para transformarse en nutrientes para las plantas. El hombre ha utilizado este proceso natural acelerándolo para su beneficio dando lugar al compostaje.

Desde hace cientos de años, el hombre han usado el compost para mejorar la tierra. Hoy en día también es una manera de reducir los residuos urbanos que se añaden a los vertederos. Hay que tener en cuenta que la comida desperdiciada es un grave problema ambiental, estos residuos urbanos son muy perjudiciales para el medio ambiente, ya que causan un aumento en las emisiones de CO2 y juega un papel fundamental en el Calentamiento Global. 

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