La metalúrgica que inició en el patio de una casa y hoy crece en Parque Industrial

Local 23/05/2021
FEMA fabrica piezas metálicas, máquinas y diferentes tipos de herramientas. Desde 2012 se ubica en el predio industrial de la ciudad, aunque sus inicios fueron dentro de una casa. Hoy, en plena pandemia, pudo incrementar su producción y su personal.
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FEMA se radicó en 2012 en el Parque Industrial.

Pedro Bastiera tenía tan solo 16 años cuando le ofrecieron trabajo en una empresa metalúrgica. Era mozo y un cliente del bar donde trabajaba le ofreció empleo como tornero. Tras ello tuvo un paso de siete años en Fabricaciones Militares y con la llegada de la democracia arribó a otra firma local, en un lapso que duró unos tres años.

Pero un día, como todo soñador, ideó su propia empresa que comenzó en el patio de su casa. Compró su propio torno y otras máquinas y se largó solo en 1991.

“El nacimiento fue en el patio de mi casa porque era el único espacio físico que tenía, no había posibilidad de abrirla en otro lado. Arranqué con un solo torno, una perforadora y una soldadora eléctrica”, recordó Bastiera, quien dirige en la actualidad la Metalúrgica FEMA (nombre que homenajea a sus hijos Federico y Mauricio, quienes junto a su madre fueron un pilar fundamental en el crecimiento de la firma), ubicada en el Parque Industrial.

FEMA se dedica a la fabricación de piezas metálicas que vende no solo a empresas del mismo Parque Industrial –donde se radicó en 2012- sino también de la región. También realiza máquinas y herramientas para gomerías y talleres de alineación, frenos y embragues.

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Pedro Bastiera, al frente de FEMA.

Los inicios

Los primeros años no fueron fáciles. Bastiera, con la ayuda de su mujer que colaboraba trabajando en la perforadora mientras él se dedicaba a la tornería, fueron creciendo de a poco hasta poder sumar los primeros empleados.

“Llegamos al Parque Industrial, siempre trabajando para terceros, hasta que en un momento una gente a la que le hacíamos trabajos nos vendió la fabricación de una máquina enderezadora de llantas. Eso fue hace ocho años. Allí empezamos a trabajar con la enderezadora que era un producto propio y con trabajos de terceros paralelamente. Aún lo seguimos haciendo. Hoy seguimos con trabajos a terceros y fabricamos varias máquinas”, contó el industrial.

Otra cara de la pandemia

Bastiera aclaró que el crecimiento de su empresa fue lento y recordó que pasaron diversas crisis a las que catalogó como “muy difíciles”, pero resaltó que pese a la pandemia del coronavirus que se vive actualmente, que también impactó sobre la economía, pueden afrontarla bien parados: “Crecimos de a poco, pasamos crisis difíciles llegando a este momento con una pandemia que no nos afectó tanto ya que trabajamos para el agro que tiene mucho movimiento actualmente. En el caso nuestro fuimos incrementando la clientela, incorporando máquinas; tenemos hoy un 20 por ciento más de empelados y aumentamos la producción un 40 por ciento más si lo comparo con antes de la pandemia”, aclaró.

Con más de 40 años en el sector, reconoció que le sorprende ver hasta donde llegó: “Por ahí estando en el ruido del día a día no te das cuenta, hasta que te parás a pensar y a mirar lo que tenés. Nunca pensé llegar a tener lo que tengo hoy”.

Sobre el trabajo, aseguró que le encanta: “Me gusta lo que es hacer piezas, únicas, difíciles, el desafío de fabricar algo que funcione, ese es la satisfacción que te da”, agregó.

A la vez, aseguró que intentan siempre seguir creciendo: “Siempre tratamos de progresar, de ir actualizando máquinas. Es la única forma de competir, hoy lamentablemente sin máquinas nuevas no podés competir y eso nos lleva a invertir continuamente”, señaló.

El Parque Industrial, un gran lugar

El empresario consideró que funcionar en el Parque Industrial le soluciona muchas cuestiones: “Es una comodidad, no hay ruidos molestos para vecinos, facilita la carga y descarga de materiales a cualquier hora del día. Facilidad en el transporte, el costo de energía eléctrica con beneficios y sobre todo el espacio, algo que dentro de la ciudad no existe”, aseguró.

Por último, el industrial reconoció que una de las grandes dificultades para las empresas sigue siendo actualmente el cambio del dólar, sobre todo en aquellas que exportan: “El cambio de dólar para poder exportar es un problema; aquel que vende el producto interiormente puede trabajar bien, pero para el que exporta el dólar es una dificultad”, cerró.

 

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