El merendero que cría pollos para alimentar a más de 60 niños

Local 25/02/2021
Se trata de Sonrisas para un Niño, de barrio Acapulco, que además tiene su propia huerta donde produce hortalizas para alimentar a numerosas familias del sector.
merendero sonrisas para un niño
Norma Vocos y Paola Torres, quienes están al frente del merendero.

El merendero Sonrisas para un Niño, ubicado sobre Calle 3, casi esquina con Calle 16, de barrio Acapulco de Josefina, sigue adelante con su trabajo para alimentar a más de 60 niños del sector. A la huerta que llevan adelante desde hace unos tres años, ahora le sumaron la cría de pollos parrilleros, otra medida para asegurarse el alimento, que se brinda en el lugar tres veces por semana junto a una merienda diaria.

Norma Vocos, una de las personas a cargo del lugar, dialogó con El Periódico y recordó los comienzos de ambos proyectos, que hoy les permiten hacerle frente a la tarea diaria.

En ese sentido, recordó que el proyecto de la huerta propia empezó hace tres años a partir de una iniciativa de un vecino de San Francisco, Pablo Curró, que desde hace al menos siete años siembra sus propias hortalizas donando los excedentes a instituciones de bien público y a familias carenciadas y que además intenta replicar esa idea en nuevos lugares.

"Lo empezamos primero con Pablo Curro. Yo lo conocí por intermedio de Red Solidaria. Pablo se llegó hasta el merendero y nos explicó sobre huertas. Nosotros no tenemos mucho espacio, pero lo hechos hecho a través de ruedas", recordó Vocos.

hortalizas huerta merendero (4)

Así fue que, pese al poco espacio físico, hace tres años comenzaron a sembrar sus primeras verduras: "La primera vez sembramos casi todo, desde zapallo hasta apio, pero no vino todo por la tierra y el espacio, pero sí tuvimos acelga, lechuga, zapallito verde y coreanito. El segundo año fuimos haciendo más y lo que más vino fue la acelga y la cebolla".

"Tres años estuvimos sembrando, pero no vino toda la cosecha por el tema del espacio, porque se agregaron más chicos, entonces tuvimos que utilizar el espacio del merendero en donde teníamos las ruedas para sembrar para ubicar a los chicos. Entonces utilizamos el patio de mi casa. Vino bastante. También el año pasado se acercó otra persona que nos colaboró con semillas, amigo de Pablo, Daniel Caffe, no solo hicimos proyecto huerta sino criar pollos parrilleros que lo estamos haciendo hasta el día de hoy", agregó.

Alimentos propios, una gran ayuda

La siembra y cosecha de sus propios alimentos les es de gran ayuda a quienes están a cargo del comedor, ya que les permite acceder a alimentos frescos y a menor costo, destinando así el dinero en otros gastos.

"Nos ayuda bastante, porque tenemos sembrado en este momento perejil, acelga, lechuga. El perejil y varias cosas nos vinieron en abundancia, así que sí, las utilizamos para la comida", contó Vocos.

hortalizas huerta merendero (1)

Justamente esas experiencias de éxito hicieron que deseen replicarla en las familias que asisten al lugar: "El año pasado hicimos el proyecto con los chicos del merendero. Pablo nos trajo libritos para darles a los chicos para que ellos hicieran el proyecto en sus casas, así que activamos también a los chicos el año pasado para que hicieran sus huertas en sus casas".

Asistencia a más de 60 niños

El merendero "Sonrisas para un niño" brinda la merienda de lunes a viernes, actualmente a las 18.30, aunque el horario puede modificarse dependiendo de ciertos factores. A veces, aseguraron, es la primera comida que  los niños reciben en el día. Además, brindan almuerzos tres veces a la semana.

Por eso, si bien ayuda, la huerta no es suficiente para hacerle frente a la demanda y es por eso que se valen de la colaboración de vecinos, comerciantes y otras instituciones benéficas.

"Recibimos ayuda de personas desde hace tres años. Del gobierno todavía no recibimos una ayuda, la hemos pedido pero no la hemos recibido hasta ahora, la estamos esperando. En cuanto a donaciones, hace un 1 año que estamos recibiendo de Red Solidaria y de Cáritas y también de esta persona que conocimos el año pasado cuando el merendero estuvo a punto de cerrar porque nos faltaban elementos y no teníamos ayuda, que es Daniel Caffe y todo un grupo de vecinos que son los que nos están ayudando con cosas que necesitamos. Hay varias personas que nos están ayudando", destacó la mujer.

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