“Muchas empleadas domésticas se encontraron con un perfil de empleador bastante feo”

Palabra Gremial 20/12/2020
Así lo manifestó María Bertea, titular del sindicato que las nuclea, en referencia al año de pandemia. También consideró que el aumento que logró el sector “no es el ideal” y que pelearán por uno mejor.
domesticas

El año que se va dejará muchas miserias, al menos en lo que tuvo que ver con el desempeño del personal doméstico y su valoración por parte de la patronal. Así lo explicaron desde el Sindicato de Empleadas de Casas de Familia, desde donde se refirieron acerca del aumento de sueldo para el sector recientemente conseguido, sobre la dinámica que se observó durante el año y respecto de la importancia de registrar al personal.

Así, tras el aumento de un 28% para las trabajadoras, María Bertea, al frente de la entidad, opinó que se trató de una suba que no es la ideal: “Se resolvió un 28 por ciento que se divide en tres partes. El 10 por ciento en el sueldo de diciembre, en el cual va a estar impactado el aguinaldo sobre el sueldo de diciembre, el 8 por ciento en el sueldo de febrero y en abril el 10 por ciento. No es acumulativo así que tenemos que ir viendo con el último sueldo y sumándole los porcentajes. No era el aumento ideal o el que esperábamos pero es el que se pudo conseguir”.

Bertea lamentó que el sueldo de los empleados de casas de familia está por debajo del nivel de pobreza: “Tienen que trabajar 8 horas en tareas generales y con este 10 por ciento llegamos a un sueldo de 19.564 pesos. Es bastante bajo. Muchas de las empleadas son sostén de familia, alquilan y tienen que vivir. Esperamos las próximas paritarias poder pelear por un salario mejor que se merecen, ya que son muchas responsabilidades: cuidamos los niños, hacemos todas las tareas del hogar y no es reconocido aun, aunque en 2013 se ha hecho la ley. Todavía cuesta muchísimo que nos respeten. A cualquier empleado se le respeta la escala salarial, las horas de trabajo, menos a las empleadas de casas de familia, es una lucha constante”, definió.

Empleo en negro y más irregularidades con la pandemia

“Muchas empleadas de 15 o 20 años de trabajo se han encontrado con un perfil de empleador bastante feo”, manifestó Bertea, respecto a las actitudes de varios de estos para con los trabajadores durante la pandemia.

“Fue muy difícil, muchos no han cobrado los sueldos por varios meses, han sido intimados. Hemos logrado que les paguen lo que les corresponde porque son sostén de familia y no tuvieron un peso por varios meses. Tuvimos mucho trabajo. Otros les han cambiado la categoría para que puedan ir a trabajar, porque la categoría 4 de asistencia y cuidado de personas estaba como categoría esencial, entonces muchos que tenían categoría 5 la han cambiado a la categoría 4 para que vayan a hacer las tareas del hogar, no se podía hacer eso pero pasó. O llevarlas a escondidas. Pasó de todo, la pandemia dejó muchas cosas tristes”, detalló.

En ese sentido, Bertea también enumeró que, pese a estar prohibidos, se produjeron numerosos despidos encubiertos: “Les pagan unos pesos y las hacen enviar el telegrama de renuncia. Juegan ante la necesidad, ante la situación en que nos encontramos y se aprovechan. Y la mayoría de los empleadores que están haciendo eso son personas que están económicamente muy bien”.


 Beneficios del trabajo formal

La titular del sindicato insistió en resaltar las ventajas de registrar a los empleados. Y ejemplificó: “Un empleador que tiene una empleada 8 horas por día tiene que pagar 600 pesos por mes, nada. Es ínfimo el importe pero asimismo hay empleadas que hace 20 o 25 años que siguen trabajando en negro y perdiéndose la oportunidad de jubilarse”.

Así, detalló: “Por aquella empleada que trabaja menos de 12 horas semanales, el empleador paga $325. De ese monto tiene aportes a la obra social de $84. Contribuciones, que es el aporte jubilatorio, $292. Y $211 de ART. Los $84 se los descuenta y él termina pagando $211 de ART más los $29 de aporte jubilatorio. En la categoría que trabaja de 12 a 16 horas semanales, el empleador paga $554, en el cual tenés $156 de obra social, $59 y $338 de ART. Los $156 de obra social  los descuenta del sueldo y termina pagando $400. En una empleada de 16 horas o más con un mismo empleador, el empleador paga $1649; $1041 de obra social, $86 de aporte jubilatorio y $521 de ART. Los $1041 se los descuenta a la empleada, entonces el empleador paga $600 por mes. La empleada que trabaja de 16 a 48 horas semanales tiene ese aporte porque los aportes son fijos.  Es cultural, no quieren poner empleadas en banco”, cuestionó.

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