San Francisco tiene su "punto blanco" para recolectar aceite usado que luego será biodiesel

Local 24/11/2020
Se encuentra en la sede del centro vecinal de barrio Sarmiento. Una empresa carlospacense luego lo recolecta y procesa el aceite vegetal usado para la fabricación de biocombustible. Un litro de aceite puede contaminar mil litros de agua.
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Patricia Macagno, secretaria, y Julio Kohan, vicepresidente del centro vecinal barrio Sarmiento.

Una novedosa campaña inició este martes el centro vecinal del barrio Sarmiento, al convertirse en un “Punto blanco” de recolección para reciclaje de aceite de cocina usado.

El aceite usado de la cocina va a parar frecuentemente a la pileta o –en otros casos- al inodoro. De cualquiera de las dos formas, termina en los cursos de agua con un alto impacto ambiental negativo: un litro de aceite puede contaminar mil litros de agua, cantidad suficiente para cubrir el consumo básico de una persona durante un año y medio.

El fin de la campaña es justamente este: generar conciencia acerca del impacto negativo que produce su incorrecto descarte.

Julio Kohan, vicepresidente del centro vecinal, sostuvo que la intención es que la campaña “sea permanente” y expresó que nació ante la necesidad de erradicar esta conducta que altera el medioambiente: “En este caso surgió la idea del aceite que usamos en casa para las papas fritas, la milanesa y no sabemos dónde tirarlo. Muchos no saben que contamina la tierra, las napas, las aguas subterráneas y cuando llegan al destino final termina afectando la vida natural”.

Consultado sobre dónde nace la idea, Kohan respondió: “Son cosas que vienen de abajo porque muchos chicos lo traen del colegio a casa. En mi caso empezaron mis hijos con el tema del ladrillo ecológico para recuperar el plástico. Lo hacemos y lo difundimos. Así pasa con la lata de aluminio, el vidrio y ahora surgió esto del aceite”, comentó.

De la cocina para hacer biodiesel

El centro vecinal contactó para esta actividad a una empresa de Carlos Paz, Ambiental Cord SRL, una firma familiar que desde hace 18 años se dedica a la recolección de aceite vegetal, que producen tanto los restaurantes como los domicilios particulares. Aunque está asentada en la ciudad serrana, trabaja en toda la Provincia. El destino final es la producción de biodiesel en una planta de Buenos Aires.

Los martes y jueves, de 14 a 15.30, se puede dejar los recipientes con el aceite usado en la sede del centro vecinal de barrio Sarmiento, en calle López y Planes 505.

Kohan indicó que cada 15 o 20 días un camión de la empresa busca el tacho plástico en el que se recolecta el aceite: “Nos trajeron un contenedor para formar un punto blanco donde se deposita el aceite y ellos lo retiran. La idea es traerlo en un envase cerrado para depositarlo en el contenedor y no volcarlos directamente para evitar derrames”.

“La recepción del vecino es positiva, la gente que no sabía lo contaminante del aceite lo tomó como algo positivo y el que sabía encuentra ahora un lugar donde poder llevarlo para su reciclado. Todo lo que sea para proteger el ambiente será útil y que otros sectores de la ciudad lo incorporen será una buena idea”, analizó Kohan.

El servicio

El reciclaje de aceite vegetal usado es un servicio gratuito que presta Ambiental Cord para darle un destino final seguro a un residuo altamente contaminante.

Agustina Rodríguez, propietaria de la empresa familiar, destacó que es muy difícil que los comerciantes sean responsables con este desecho.

“Ofrecemos el servicio de recolección de aceite usado de freidora, ya sea para grandes generadores como restaurantes, rotiserías, hoteles y también para los pequeños, aquellos que se generan en hogares y escuelas”, acotó Rodríguez en diálogo con el sitio Carlos Paz Vivo.

Para la recolección dejan un recipiente en comodato para que desechen el líquido y luego se encargan de retirar. “Generalmente llega con residuos sólidos, restos de comidas y lamentablemente a veces con mucha agua”, dijo, cuestiones a tener en cuenta para quienes lo lleven a este destino.

Una vez en la planta, se hace un proceso de filtrado para retirar todo lo que sobra. “Se deja estacionado para que se separe bien el aceite del agua, a la que también se recupera y tiene un destino final seguro. Se debe destruir porque no se puede utilizar y es muy contaminante”.

Por otra parte, la propietaria indicó que tras ese proceso, el aceite queda sin ningún tipo de residuo y se destina al proceso de fabricación de biodiesel.

“Este aceite filtrado se acopia y se lleva a Buenos Aires, que es junto a Santa Fe, las únicas Provincias que tienen estas plantas. Todavía en Córdoba no sucede, y esperemos que se dé pronto”, sostuvo la joven.

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