Temen efecto dominó ante el cierre de dos hoteles: qué dicen desde los demás

Local 24 de julio de 2020
En la semana se conoció que el Mediterráneo y el Americano cerrarán sus puertas en San Francisco, al no poder abrir desde el inicio de la cuarentena. Entre los dos suman 13 empleados. La visión del gremio y desde otros dos hoteles históricos sobre el momento que atraviesan por la pandemia.
americano
El Americano, fundado en 1961, fue el último en cerrar.

Unas 13 personas quedarán sin empleo por estos días, tras anunciarse el cierre de dos históricos hoteles de San Francisco: el Mediterráneo y el Americano. Si bien la actividad estaba resentida, la pandemia y la imposibilidad de abrir durante estos cuatro meses desde que inició la cuarentena terminó llevando a sus propietarios a tomar la drástica determinación de cerrar sus puertas.

Según se había advertido desde la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FEHGRA), unos 280 mil empleos se perderían este año en hoteles y restaurantes de todo el país a raíz de la crisis producida por la Covid-19, y estos 13 recientes formarán parte de esa cifra.

El aislamiento preventivo provocó al sector una recesión tres veces superior al promedio de la economía del país, sostuvieron desde la misma federación, reconociendo que la situación actual de la actividad “es la más grave que haya sufrido la hotelería y la gastronomía en la historia”.

Alicia Fraire lleva 15 años trabajando en el hotel Libertador y actualmente se desempeña en el rol de gerenta. Aclara que nunca el lugar debió cerrar por tanto tiempo: “Es una lástima, una tristeza verlo así”, reconoció en diálogo con El Periódico en relación al edificio que cuenta con 48 habitaciones y 110 camas, y agregó que desde el hotel aguardan expectantes la aprobación de proyectos que declaren la emergencia económica, productiva, financiera, fiscal y laboral del sector turístico con el fin de aliviar la crisis actual.

“Estamos muy complicados, tenemos ingresos cero desde el 20 de marzo que se cerraron las puertas del hotel y esperamos una mano para paliar esta difícil situación”, remarcó Fraire.

La gerenta del tradicional hotel céntrico acotó que en estos cuatro meses se priorizó el pago de salarios a los empleados –con la ayuda del ATP del Gobierno nacional- y que las boletas de servicios y tasas municipales siguieron llegando, reconociendo que algunas no fueron abonadas.

Antes de la cuarentena, el edificio ubicado en el corazón del bulevar 25 de Mayo recibía diariamente a muchos viajantes, y en épocas de eventos trabajaba en buena forma. Es más, un par de años atrás llevó adelante un plan de remodelación de sus instalaciones.

Ante la consulta de cuánto pueden aguantar una situación como la actual, teniendo en cuenta el cierre de otros hoteles en la ciudad, Fraire indicó: “Nos sabemos, estamos esperando que salga la ley de emergencia para ver qué beneficios podemos tener, lo que va a definir el punto de inflexión”.

No aguantaron y cerraron

Tanto los propietarios del Mediterráneo como del Americano no aguantaron los embates de la crisis económico financiera que se agravó con la pandemia y anunciaron su cierre esta semana. Desde la seccional San Francisco de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA), Juan Molina, reconoció que teme que surja un “efecto dominó” y se generen nuevos cierres.

“Nosotros desde el gremio veníamos advirtiendo el miedo a que surgiera un efecto dominó. Los motivos del cierre de estos hoteles, obviamente, se deben a la situación que atraviesa el sector por la pandemia y que afecta sobre todo a los hoteleros que hace cuatro meses tienen cerradas sus puertas. Otras actividades en la gastronomía trabajan por las flexibilizaciones, pero este sector hace del 20 de marzo que tiene sus puertas cerradas y no saben cuándo habrá una apertura”, explicó el gremialista a El Periódico.

Sobre los demás hoteles locales, alrededor de diez, Molina presentó un escenario complicado: “Algunos estaban pagando créditos, otros sacaron créditos para pagar servicios. Estamos a la espera de algún salvataje para los hoteleros”, señaló.

Hay un protocolo listo

Gabriel Vicentini, propietario del hotel Dunhill pidió un urgente plan de reapertura y contó a El Periódico que las autoridades municipales ya cuentan con un protocolo, al que definió como “estricto”, en sus manos.

“El protocolo sanitario incluye cuidados hacia los empleados propios, los proveedores y los clientes, entendiendo perfectamente que debemos reinventarnos para llevar adelante la actividad en forma cuidadosa y responsable, resguardando la salud de toda la población”, indicó.

El cierre del hotel Mediterráneo. 

El empresario reconoció los ATP del Gobierno nacional que sirvieron para sobrellevar la etapa de inactividad. También aclaró que hoy la prioridad es la salud, aunque indicó que la hotelería es parte de la matriz productiva del país.

“Estamos listos para el reinicio de la actividad hotelera con todos los protocolos sanitarios comprometidos y los que exija la provincia”, destacó y puso esperanzas en los gobiernos: “La Nación, la Provincia y el municipio seguramente tendrán en carpeta el salvataje y recuperación de las actividades comerciales que no han podido desarrollarse por causas ajenas a la voluntad de las mismas, solo esperamos que el plan de recuperación post pandemia sea amplio, efectivo, y lo principal será que se materialice a la brevedad”, concluyó Vicentini.

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