La esquina de López y Planes y 1º de Mayo se transformó, en muy poco tiempo, en un lugar tradicional de barrio Sarmiento. Allí funciona la fábrica de pastas caseras ‘La Esquina de los Tassi’, que guarda una relación muy profunda con la comida típica italiana y con los valores legados por sus ancestros.

La idea fue aceptada con gran celeridad por el barrio e incluso por vecinos que se llegan desde otros sectores para probar su pasta italiana, sobre todo los fines de semana y en familia, cuando las reuniones están permitidas.

“Arrancamos hace cinco años sin saber mucho del oficio, sí cocinamos desde chicos gracias a la enseñanza de nuestra familia, pero no nos dedicábamos a eso. Empezó como una aventura, esta esquina era de mi viejo y la idea era ponerla en valor, darle vida otra vez”, contó Andrés Tassi.

En sus inicios –contó- “arrancamos con tallarines, ñoquis y sorrentinos; con cuatro cinco variedades (jamón y queso, capresse y cuatro quesos) después empezamos a hacer más variedades. La idea la vimos en Villa Giardino, donde siempre vamos de vacaciones, en una fábrica de pastas que tenía un estilo como el nuestro, en una esquina donde se veía la producción y a la idea fue hacer algo parecido”.

La esquina de los Tassi: tradición italiana, valores de familia y solidaridad

La prioridad, en cuanto a producción, fue siempre tener variedad para salir del clásico carne y verdura y llegar a un público más amplio. “Eso es que gustó más: salir de las opciones normales, empezamos a hacer de calabaza, salmón, marisco, y a la gente le gustó porque es algo nuevo en la ciudad, si bien ya está en otros lados, acá con esos sabores se trabajaba más a pedido o para los fines de semana. Lo que quisimos nosotros es que estén todos los productos siempre, todos los días”, contó Martín Ferreyra, primo de Andrés, también al frente del negocio.

“Hacemos mucho para vegetarianos, intentamos salir de la carne más allá de que tenemos cordero, pollo, pero la idea era salir también de lo tradicional y tener variedad para todos. Nuestras recetas son siempre caseras tradicionales y de calidad, pero la idea es abrir el panorama”, agregó.

Asimismo, Tassi y Ferreyra explicaron que el crecimiento fue abrupto y hubo días que tuvieron que cerrar antes porque se les había acabado la producción. “Eso está bueno, pero al mismo tiempo hay gente que se queda sin pasta. Fue un crecimiento abrupto, pero con el tiempo pudimos conseguir crédito en el Banco Nación para comprar dos máquinas ravioleras y la cámara de frío que nos permitió trabajar con anticipación. Siempre fuimos invirtiendo, todo para que el negocio pueda seguir y sea cada vez más firme”, expresaron y agregaron: “La idea es escalar en producción y mantener la calidad, para eso necesitás maquinaria”.

La esquina de los Tassi: tradición italiana, valores de familia y solidaridad

“Devolver lo que la sociedad te da”

Pero este emprendimiento familiar no solo se trata de un comercio y una forma de ganarse la vida haciendo lo que más les gusta, sino que también lleva la impronta de los valores solidarios de vida en comunidad.

“Desde que arrancamos siempre hicimos hincapié en la parte social, en trabajar y ayudar a merenderos dentro de lo que podamos. Este año fue particular, de entrada, hicimos donaciones a través de la Municipalidad a distintos comedores comunitarios y ahora surgió esta donación de mil kilos a Bomberos Voluntarios por este año atípico del combate contra el fuego, porque tienen un accionar prioritario, por eso decidimos ayudar a esa institución”, dijo Tassi.

Los primos explicaron que “la familia siempre fue socia de Bomberos y viene de una costumbre y valores de nuestros abuelos, viejos y tíos. Ellos siempre ayudaron y colaboraron con la sociedad, de hecho, nuestro abuelo Carlos Tassi es uno de los fundadores del club La Milka”.

Pero el concepto de familia también se traslada a la empresa, ambos comentaron que son seis personas trabajando en el lugar y que todo es codo a codo: “Siempre decimos que somos un equipo y esto de Bomberos nos permitió reforzar este concepto. Es una prueba de fuego, son muchos paquetes y nos da la pauta para el día de mañana hacer algo similar. Tenemos que agradecerle al Molino Boero, porque también colaboraron para que esto sea posible”.

La esquina de los Tassi: tradición italiana, valores de familia y solidaridad