Un tumor la dejó en silla de ruedas y necesita un costoso aparato para rehabilitarse

Sociedad 11 de abril de 2018
A la oficial de policía Eugenia Aimar le detectaron un tumor en 2016. Fue operada y sin embargo tuvo una recaída. Necesita un aparato para rehabilitarse pero su obra social no lo quiere cubrir. Sus compañeros de la Departamental San Justo organizan una pollada para ayudarla.
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Eugenia tiene fe en poder volver a caminar y a trabajar.

En septiembre de 2016 la vida de la cabo primero Eugenia Aimar (32) cambió radicalmente. Tenía una activa labor en el Comando de Acción Preventiva (CAP) pero un tumor ubicado entre la médula y la columna la dejó en silla de ruedas. Fue intervenida, pero por la complicada ubicación, no se lo pudieron extraer. Un aparato electroestimulador portátil la podría ayudar a recuperar la movilidad en sus piernas pero su obra social se niega a brindárselo. Sus compañeros de la Policía local se unieron para organizarle una venta de pollos y así poder ayudarla con lo recaudado.

En diálogo con El Periódico, Eugenia contó todo lo que tuvo que padecer en todo este período de su enfermedad. “A fines de 2016 comencé a tener una serie de síntomas que no eran normales. Por ejemplo, iba manejando en el patrullero, quería frenar y no me respondían las piernas. Pedí que me sacaran de la calle, me dieron la guardia del Hospital pero también me costaba hasta caminar”, recordó.

Una consulta con un neurólogo a Córdoba le confirmó algo que temía: le habían detectado un tumor en la columna dorsal que comprendía las vértebras D1 a D4, comprometiendo parte de la  médula. A su mal se lo conoce bajo la denominación astrocitoma intramedular anaplásico grado III.

A menos de un mes de detectado este mal, tuvo que ser operada y pese a una larga intervención de más de nueve horas, el tumor no pudo ser extraído por la peligrosidad del lugar en el que se encuentra. 

Recaídas

Por todo lo vivido en Córdoba sus compañeros y amigos de la Policía local no dudaron en ayudarla y organizar una venta de pollos, ya que Eugenia tuvo que vivir prácticamente un mes en la ciudad capital sometiéndose a rayos y quimioterapia.

La mujer pasó gran parte del 2017 bajo tratamiento y rehabilitación. “Tuve periodos en los que andaba bien, en que incluso podía hasta manejar pero hubo días en los que me levantaba y no sentía las piernas”, explicó.

El tratamiento y la exposición a los rayos le provocó algunos daños en el sistema nervioso. Por esta situación, finalizando diciembre de 2017, un día después de la Navidad, la mujer tuvo una grave recaída que la dejó en silla de ruedas.

“Hace tres meses que estoy así. Apenas en algunos momentos del día, con mucho esfuerzo, puedo lograr sostenerme con un andador. Estoy yendo a un instituto a rehabilitarme, es una recuperación muy lenta en la que prácticamente tuve que volver a aprender a caminar. El tumor continúa igual, no creció, estaría controlado”, contó.

Un aparato para salir adelante

Pese a realizar rehabilitación los cinco días de la semana para Eugenia sería fundamental conseguir un aparato que también actúe sobre sus piernas en las horas en las que ella permanece en su hogar.

“En mi rehabilitación hicimos una prueba y nos dimos cuenta de que con estimulación podía mover la pierna. Entonces surgió la recomendación de conseguir un electroestimulador portátil que me ayudaría muchísimo, sin embargo mi obra social Apross se niega a otorgarlo”, relató la joven policía.

El aparato se denomina electroestimulador portátil para TES/FES de superficie programable de un canal adaptado para asistencia de marcha del paciente y su valor supera los 90 mil pesos.

Por este motivo, en noviembre del año pasado interpuso un recurso de amparo para acceder a dicho aparato sin embargo la obra social rechazó el pedido.

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Eugenia con su hija de 6 años cuando todavía podía caminar por sus medios. 



El gran gesto

Mientras continúan los trámites judiciales, amigos y compañeros de la Departamental San Justo se ofrecieron para organizar una gran venta de pollos y así recolectar fondos para que, de esta forma, Eugenia pueda conseguir cuanto antes el electroestimulador.

“Tengo fe de que ese aparato  me puede ayudar mucho. Por eso no tengo palabras para agradecer lo que están haciendo mis compañeros y amigos. Es una gran ayuda”, dijo emocionada. “No veo la hora de volver a trabajar, en recuperarme para volver a hacer lo que me gusta”.

La pollada está prevista para el próximo 6 de mayo en El gran asador-Vélez Sarsfield 1047- y las tarjetas pueden encargarse al teléfono 15524477.

Para aquellos que estén dispuestos a colaborar se puede ayudar depositando dinero en una caja de ahorro del banco Córdoba n° 36310001707. O al CBU: 0200363211000010001776.

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