El anhelo de ser mamá

Sociedad 15/10/2017
Natalia ansió desde siempre ser madre. Lo logró seis años después, luego de transitar un largo camino lleno de dudas e incertidumbres. Una historia con final feliz, cuyo milagro hoy tiene seis años.
IMG_0805
Natalia junto a su marido Lucas y a su hijo Eliel.

Para Natalia Mercado (38) y Lucas Vaca (37) ser padres no fue tarea sencilla. Les costó seis años, desde que comenzaron la búsqueda de su primer hijo hasta que finalmente se concretó un 13 de abril de 2011. Hoy Eliel Máximo Vaca tiene 6 años y es el orgullo de sus padres.

El matrimonio debió sortear numerosos contratiempos en el proceso, lo que los obligó a hacerse muchos replanteos.

La historia de remonta varios años atrás. Es que Natalia y Lucas, que se conocen desde los 8 años, son novios desde que ella tenía 24 y ambos estudiaban en Córdoba. Se casaron unos años después ya en San Francisco, donde viven actualmente.

“Uno viene con la necesidad, con el deseo ardiendo de formar una familia”, dice Natalia que cuenta que se casó cuando tenía 26 y que el primer año disfrutó de su matrimonio, dejando en segundo plano la búsqueda de ser mamá.

El segundo año la pareja comenzó la aventura de buscar un hijo. “Veníamos con el deseo de buscar el primero. Emprendimos con mucho énfasis la búsqueda, decían que podía costar porque uno se venía cuidando, pero estaba la ansiedad. Ya cuando pasó el año empezó la desesperación, la adrenalina”, relató Natalia.

La mujer aclaró que previo a la búsqueda recurrió a un profesional. “Fue lo primero que hice. Me hice los análisis, empecé a tomar vitaminas. Fue muy buscado, muy deseado”, recordó.

Dolor

Al ver que no obtenían resultado, el matrimonio optó por buscar métodos caseros. “El segundo año fue malestar. Ver a otras mujeres que quedaban embarazas, al grupo de amigas. Uno de los episodios que más recuerdo que me dolía mucho era ir a la plaza. Iba con mi esposo y veía a otras mamás con sus hijos. Puedo sentir todavía ese malestar. Pensé que nunca iba a poder ser mamá, tener este lazo. Ya estamos hablando del tercer año”.

Ambos optaron por no recurrir a la inseminación. “Ahora es más común, pero años atrás era como la última opción”, justificó.

IMG_0806

Etapas

Luego de pasar por varias etapas, Natalia asegura que entró en una etapa de resignación. “De preguntarme qué es lo que realmente Dios quiere, por qué yo me voy a rebelar, de decir que sí o sí quiero tener un hijo. No solo analizar adoptar, sino también ver la posibilidad de que Dios me haya querido al lado de mi esposo pero sin hijos”, precisó la joven.

Seis años de espera

Luego de casi seis años, llegó el momento tan esperado. Y fue especial por la forma en que, reveló Natalia, tomó conocimiento de la noticia.

“Con mi esposo nosotros dictábamos conferencias en distintas provincias del país porque él es escritor. Habíamos viajado a Tucumán, a la universidad. Ya por irnos, estaba preparando las maletas y viene la anfitriona, quien nos había invitado y se acerca. Su nombre era Natalia. Y Natalia estaba embarazada. Ella se acerca a la puerta, yo estaba descompuesta y vomito. Nunca me pasa. Entonces cuando levanto mi mirada y la veo siento fuerte en mi corazón que Dios me decía que estaba embarazada”, narró la mujer.

Después de dejar pasar una semana sin compartir la experiencia con nadie, ni siquiera con esposo, se hizo el test que confirmó la buena nueva. “Tenía mucha fe pero estaba como reservada. Compré un test un día que estaba una amiga, me lo hice y ¡estaba embarazada!”.

Emociones

Lucas se sumó al relato y afirmó que de su lado “quizá no pasaban tantas emociones como pasaban del lado de ella”.

IMG_0810

A su vez rememora que para Natalia era muy difícil pasar el Día de la Madre. “Era el peor día de la vida de ella. No quería levantarse porque era ver a gente con sus hijos, regalos, celebraciones. O cada vez que le llegaba el período. Esas dos instancias yo las veía muy marcadas”.

Dios es Dios

El nombre elegido no fue azaroso. Eliel significa “Dios es Dios” y Máximo, “el más grande de todos”. Para ellos es prueba de que los milagros existen.

Hoy más que nunca, Natalia sabe que la familia es lo más importante. “Valorar que hoy puedo estar acá, que tengo mi esposo, eso también hace la situación, podés perder hasta tu familia si te enfocás en una sola cosa, por el énfasis que le das a tu objetivo de ser mamá”, explicó.

Y concluyó: “Quiero animar a cualquier mamá que está pasando por esta situación a desenfocarse de eso, relajarse y tener fe”.

Te puede interesar

Te puede interesar