La era de la madurez

Espectáculos 08/04/2016
La era de la madurez
Por Manuel Ruiz
 

Esta noche Malos Tratos hará la presentación oficial de su segundo disco de estudio “El Gran impulso”, trabajo que llega seis años después de “Infinito en uno” su primer disco. La brecha entre disco y disco fue de cinco años de los ocho que tienen Mauricio Alberto, Pablo Formia, Guillermo Formia, Julián Boetto y Leo Verra, como esa banda que cuando nació y empezó a rockear allá por 2008 sacudió la escena local para sentar presencia y para después trascender de acá.

El tiempo entre disco y disco, tiene un explicación. La dan el bajista Guillermo Díaz y el guitarrista Julián Boetto en una charla con El Periódico hablando de “El Gran Impulso” que en ese momento todavía no conocía la masividad, estaba en un par de computadoras esperando a ser lanzado, puesto a consideración. “Estuvimos tocando mucho y además de tocar mucho que ocupa los fines de semana, y los ensayos durante la semana, estuvimos estudiando y trabajando todos. Estuvimos siempre a full todos estos años, salvo un mes y medio cada año que nos tomamos de vacaciones. Pero la realidad era que teníamos poco tiempo para grabar”, asegura Díaz.

Boetto le da otra significación a ese tiempo, a por qué ese espacio entre disco disco: “Por ahí el error, no sé si error, porque siempre es aprendizaje para nosotros, la cuestión fue que hacíamos todo al mismo tiempo. Tocábamos, ensayábamos mucho, queríamos componer, producíamos fechas, todo lo que hace una banda de manera autogestiva lo hacíamos nosotros y todo junto. Y todo el tiempo. La situación que nos hizo atrasarnos, o demorarnos, o lo que sea, con respecto a este disco fue primero buscar y terminar de convencernos a nosotros mismo con respecto a los temas y hacia dónde queríamos llevar el sonido de la banda”.

Y esa búsqueda, en que los Malos Tratos se maltrataron buscando la esencia, haciendo un disco completamente nuevo en menos de un año tras descartar por completo los temas que iban a integrar “El gran impulso” y que arrastraban desde hace cinco años, encontraron 10 temas sólidos, llenos de capas de sonidos, de melodías con potencia y una calidad de sonido que también es producto de sus propias obsesiones con el sonido, con la música, y querer lograr lo que se busca.

“Y en ese proceso, cambió la forma de componer, hubo una evolución muy grossa en ese sentido, y nos hizo que empezáramos a componer temas, que eso nos llevara mucho tiempo y por ahí teníamos temas que hicimos hace cinco años, y cuando pasa mucho tiempo entre tema y tema, el disco no tiene esa unión, esa cohesión que se quiere lograr en el disco. Entonces, propusimos estirar la fecha de grabación, nos sentamos en la sala, no tocamos durante un año, no hicimos más que producir temas y así se compuso este disco. Se empezó a plantear así, encaramos el disco de otra forma. Al primero lo produjimos nosotros, este fue con un productor, lo grabamos más profesionalmente, encaramos otra situaciones que no conocíamos y eso llevó un año para poder ocuparnos directamente del disco. Faltaba eso, parar, analizar que queríamos musicalmente con la banda, que queríamos mostrar”, cuenta Boetto sobre que fue lo necesario para que este disco se haga.

Pero además de sentar prioridades, de establecerlas e ir a buscarlas, hubo aquí una introspección, un viaje hacia adentro, bien adentro, para que el impulso no sólo sea grande sino sólido. La persecución de una madurez musical y personal, que quizás sea propia de un momento puntual (este) pero que no deja de ser crecimiento pase lo que pase más adelante.

“Cambiamos la forma de componer, fuimos probando diferentes métodos, nos encerrábamos cinco horas y tocábamos los temas de diferentes formas, fuimos pasando por diferentes procesos para también encontrar el tema del sonido. Que es una búsqueda personal, es decir, lo que quiere cada uno desde su instrumento, que quiere tocar e ir planteándolo. Cada vez nos fuimos sincerando mas entre nosotros: yo quiero tocar esto. Y es difícil al ser cinco personas. Cada uno tiene sus momentos y esos momentos individuales no son siempre los mismos, no somos todos iguales. Hay muchas diferencias e influencias”, analiza el guitarrista, y Díaz completa: “Escuchamos muchas cosas diferentes, cosas compartidas, pero por ahí estoy seguro que yo escucho cosas que ni Mauri, ni Pandu o él, escuchan nunca”.

 

Buscaron y buscaron el sonido. ¿Cómo querían sonar? ¿Cambió ese sonido mientras ensayaban, mientras grababan?

GD: La charla para la grabación fue, hagamos un disco mas rockero. Pandu tenía ganas de pegarle fuerte a la batería, y todos teníamos mas ganas de distorsión y le dimos para adelante con eso. Después de los que salieron, hay temas que no son tan rockeros y están buenos, nos gustaron a todos y listo. No nos comimos demasiado la cabeza.

JB: Le decimos más rockero desde la estructura de la canción, por ahí no ser tan rebuscados, que tenga una conexión total el tema. Por ahí la guitarra y la batería con mas fuerza. Que los temas tengan fuerza, que tenga peso, eso lo interpretó bien el productor.

¿Están conformes con el resultado?

JB: Sí, la espera valió la pena. Fue un proceso en el que crecimos mucho. Entender eso de que hay que despegarse del instrumento de cada uno, analizarlo bien en frío, casi desde afuera es algo que tiene que hacer un músico. Escuhar el disco desde afuera y ver que me pasa cuando lo escucho, salir de la banda para escuchar, esta muy bueno y nos sirvió mucho. Antes no lo hacíamos, no hacíamos ese análisis. Yo tenia mucha expectativa por el disco. El disco se ha escuchado, hemos recibido críticas valiosas, eso es lo que a uno le permite darse cuenta que se hizo un buen trabajo, después puede gustar o no, pero es un disco bien trabajado. Creo que vamos a abarcar un publico nuevo, porque se espera escuchar un disco como “Infinito en uno” les va a a parecer raro la primera vez que lo escuche. La banda cambio, evolucionó, mutó, creció lo que sea pero bueno hay expectativa por esa gente neva. Hay expectativa por salir a tocar.

Esa expectativa última se termina hoy. Cuando el viernes se convierta en sábado, la expectativa será real, el segundo disco se podrá palpar en la gente que llegue a El Pub. Y más allá de las consideraciones ajenas (como esta), la concreción de “El gran impulso” ha sido un viaje intenso, largo, que musicalmente termina siendo fructífero, pero que además les ha permitido a los Malos Tratos volver a la escena crecidos, con ese gran impulso que en diez canciones les permite decir acá estamos. Distintos, pero sólidos y con la presencia que los pondrá de nuevo a sonar, pero sobre todo con la que buscaban.

 

“El gran impulso” en El Pub

Los Malos Tratos presentan esta noche a las 00:00 (del sábado) su segundo disco de estudio. El show comienza puntual y se consiguen entradas en la puerta. Te dejamos el disco completo para escuchar antes de ir o por si estás en dudas de hacerlo:

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